Reinvertir los beneficios de una sociedad en otra a través del holding empresarial
El dinero que ganó tu primera empresa puede montar la segunda. La diferencia entre hacerlo con o sin holding empresarial es pasar (o no) por caja con Hacienda en el trayecto.
El circuito de reinversión
Sin estructura, para meter beneficios de la sociedad A en la sociedad B tienes dos caminos malos: repartirte dividendo (IRPF) y aportarlo tú, o hacer préstamos entre sociedades hermanas que se acumulan y complican. Con un holding empresarial, la matriz recibe el dividendo de A con la exención del 95% y capitaliza B, le presta o compra directamente el activo. Limpio, trazable y con un coste fiscal del 1,25% efectivo.
Para qué lo usan mis clientes
Abrir la segunda y tercera operativa sin descapitalizarse. Comprar la nave o las oficinas desde una patrimonial del grupo. Construir una cartera de inversión con el excedente. Entrar en negocios de socios. Todo con el mismo principio: el beneficio trabaja dentro del grupo en vez de menguar en cada movimiento. El marco completo está en la guía de ahorro fiscal con un holding.
Sigue con la guía principal: Ahorro fiscal con un holding empresarial.
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